Capítulo 2: Lo que Sloane sabía – News

Capítulo 2: Lo que Sloane sabía

Capítulo 2: Lo que Sloane sabía

Capítulo 2: Lo que Sloane sabía

Sloane acercó los labios a mi oído.

—Claire está pensando en dejarte.

Durante unos segundos, no entendí las palabras.

Las escuché perfectamente.

Pero mi mente se negó a aceptarlas.

Miré a mi esposa.

Claire seguía dormida, de espaldas a nosotros, completamente ajena a la conversación.

Volví a mirar a Sloane.

—¿Qué?

—No hagas ruido —susurró—. Por favor.

Retiré lentamente mi mano de debajo de la manta.

—¿Cómo sabes eso?

Sloane respiró profundamente.

—Porque me lo dijo.

Sentí que el corazón me latía más rápido.

—¿Cuándo?

—Esta tarde.

—¿Y por qué me lo estás diciendo ahora?

Sloane bajó la mirada.

—Porque no quería venir aquí.

La lluvia golpeaba las ventanas con más fuerza.

Por alguna razón, aquel sonido hacía que todo pareciera todavía más irreal.

—Entonces, ¿por qué viniste?

Sloane tardó unos segundos en responder.

—Porque Claire me pidió que lo hiciera.

Fruncí el ceño.

—¿Para qué?

Sloane miró nuevamente a Claire.

—Para comprobar algo.

—¿Qué cosa?

No respondió inmediatamente.

En lugar de eso, metió la mano en el bolsillo de su sudadera y sacó su teléfono.

Lo sostuvo frente a mí.

—Lee esto.

La pantalla mostraba una conversación entre ella y Claire.

Había varios mensajes.

El primero decía:

Claire: “Necesito saber si Daniel todavía confía en mí.”

Debajo aparecía otro.

Sloane: “¿Por qué me preguntas eso?”

Y la respuesta de Claire:

“Porque si él sospecha algo, todo se complicará.”

Sentí un vacío en el estómago.

Levanté la mirada.

—¿Qué significa “todo”?

Sloane negó lentamente con la cabeza.

—Eso es lo que no sé.

—¿No sabes?

—Claire no me contó toda la historia.

—Entonces, ¿qué sabes?

Sloane bloqueó el teléfono.

—Sé que ha estado reuniéndose con alguien.

—¿Con quién?

—No lo sé.

—Sloane.

—Te juro que no lo sé.

La miré fijamente.

No parecía estar mintiendo.

Parecía asustada.

—¿Cuánto tiempo lleva ocurriendo?

—Unas semanas.

—¿Y tú sabías todo este tiempo?

Sloane cerró los ojos.

—Sabía que algo no estaba bien.

—Eso no responde mi pregunta.

—No quería involucrarme.

—Pero ahora estás aquí, en mi cama, a medianoche, diciéndome que mi esposa quiere dejarme.

—Porque esta noche cambió algo.

—¿Qué cambió?

Sloane me miró directamente.

—Claire recibió un mensaje mientras veníamos hacia aquí.

—¿De quién?

—No lo sé.

—¿Y qué decía?

Sloane tragó saliva.

—Decía: “Esta noche. Sin más retrasos”.

Sentí un escalofrío.

Miré nuevamente a Claire.

Su teléfono estaba sobre la mesita.

La pantalla permanecía apagada.

—¿Y qué crees que significa?

Sloane negó con la cabeza.

—No lo sé.

Entonces Claire se movió.

Los dos nos quedamos completamente inmóviles.

Ella murmuró algo entre sueños y volvió a acomodarse.

Esperamos.

Un minuto.

Dos.

Cuando finalmente escuchamos su respiración tranquila otra vez, Sloane volvió a hablar.

—Daniel, hay algo más.

—¿Qué?

—Esta tarde Claire me preguntó cuánto sabía sobre tus finanzas.

Me quedé helado.

—¿Mis finanzas?

—Sí.

—¿Por qué?

—Le pregunté lo mismo.

—¿Y qué respondió?

Sloane me miró con una expresión difícil de interpretar.

—Dijo que quería asegurarse de que no perdería nada si se separaba de ti.

La frase me golpeó con más fuerza que todo lo anterior.

Durante los últimos meses, Claire había comenzado a preguntarme cosas extrañas.

Cuánto dinero tenía ahorrado.

Qué propiedades estaban a mi nombre.

Dónde guardaba determinados documentos.

Yo siempre había pensado que simplemente estaba organizando nuestra vida.

Ahora aquellas conversaciones adquirían un significado completamente diferente.

—¿Te dijo que quería divorciarse?

—No exactamente.

—Entonces, ¿qué dijo?

Sloane respiró profundamente.

—Dijo que quería salir de tu vida sin perder su futuro.

Me quedé mirando el techo.

No sabía qué dolía más.

Pensar que Claire quería dejarme.

O descubrir que quizá había estado preparando esa salida durante semanas.

Pero entonces Sloane tomó mi brazo.

—Daniel.

—¿Qué?

—Todavía no entiendes la parte más importante.

La miré.

—¿Qué parte?

Sloane acercó nuevamente su rostro al mío.

—No creo que Claire quiera divorciarse simplemente porque ya no te ama.

Mi corazón se detuvo por un instante.

—Entonces, ¿por qué?

Sloane miró hacia la puerta.

—Porque alguien la está presionando.

—¿Quién?

—No lo sé.

—Sloane, necesito que me digas todo.

—No puedo.

—¿Por qué?

Sus ojos se llenaron de lágrimas.

—Porque si Claire descubre que te conté esto, no solo se enfadará conmigo.

—¿Qué hará?

Sloane se quedó callada.

Entonces señaló discretamente el teléfono de Claire.

—Mira su pantalla.

El teléfono acababa de encenderse.

Una notificación había aparecido.

Solo pude leer unas pocas palabras antes de que desapareciera.

“Mañana a las 9. Lleva los documentos. Esta vez no puedes echarte atrás.”

Sloane palideció.

Yo sentí que la habitación se volvía más fría.

—¿Qué documentos? —susurré.

Sloane negó con la cabeza.

—No lo sé.

Pero entonces ocurrió algo extraño.

Claire abrió los ojos.

No se movió.

No habló.

Simplemente permaneció de espaldas a nosotros.

Y después de unos segundos, dijo con voz perfectamente despierta:

—¿Ya terminaste de contarle todo, Sloane?

Mi sangre se heló.

Sloane dejó de respirar por un instante.

Yo miré a mi esposa.

Claire se giró lentamente.

Sus ojos estaban abiertos.

Y por su expresión supe que llevaba mucho tiempo despierta.

Entonces me miró directamente y dijo:

—Daniel… hay algo que nunca te conté sobre nuestra casa.

Disclaimer: This story is fictional and created for entertainment purposes only. Any names, characters, places, or events are fictitious or used fictitiously. No real person or organization is intended to be portrayed.

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