Capítulo 2: El secreto bajo el colchón – News

Capítulo 2: El secreto bajo el colchón

Capítulo 2: El secreto bajo el colchón

Capítulo 2: El secreto bajo el colchón

Tiré de la sábana y comencé a doblarla, pensando en todas las cosas que podría hacer ahora que la habitación volvería a ser mi despacho. Sin embargo, cuando intenté levantar una esquina del colchón para limpiar el polvo acumulado debajo, noté algo extraño.

El colchón pesaba más de lo normal.

Fruncí el ceño y lo levanté un poco más. Fue entonces cuando vi un sobre marrón escondido entre el colchón y la base de la cama. No tenía remitente ni ninguna palabra escrita en el exterior. Parecía haber sido colocado allí deliberadamente, lejos de las miradas curiosas.

Mi primer pensamiento fue que Eleanor había olvidado algún documento importante. Estuve a punto de dejarlo sobre la cómoda y llamar a Thomas para preguntarle qué debíamos hacer. Pero entonces noté que había varios sobres más debajo del colchón.

Mi corazón comenzó a latir con fuerza.

Los saqué uno por uno y los coloqué sobre la cama. Había fotografías antiguas, recibos bancarios, copias de documentos legales y una pequeña libreta negra sujeta con una goma elástica.

Lo que más me inquietó fue una fotografía de Thomas cuando era niño. En ella aparecía junto a sus padres frente a una casa que nunca había visto. En la parte posterior, alguien había escrito una fecha y una frase que me hizo sentir un escalofrío:

«El día que todo cambió. Nunca dejes que Thomas descubra la verdad».

Leí aquellas palabras varias veces, esperando que mi mente encontrara una explicación razonable. ¿Qué verdad podía ocultarle Eleanor a su propio hijo?

Con las manos temblorosas, abrí la libreta negra. Las primeras páginas contenían números, fechas y anotaciones que parecían relacionadas con transferencias de dinero. Sin embargo, al llegar a la mitad, encontré varias referencias a nuestra casa.

Nuestra dirección estaba escrita una y otra vez.

Debajo de ella aparecían cantidades de dinero, fechas de hace años y el nombre completo de mi esposo.

Sentí que el estómago se me encogía.

—¿Qué demonios es esto? —susurré.

En ese instante, escuché el sonido de un automóvil deteniéndose frente a nuestra casa.

Me acerqué a la ventana y aparté ligeramente la cortina. Era el coche de mis suegros.

Pero ¿por qué habían regresado tan pronto?

Vi a Eleanor bajar del asiento del pasajero. No llevaba la expresión amable con la que se había despedido de nosotros el día anterior. Su rostro estaba tenso y caminaba con una prisa que jamás le había visto.

Entonces mi teléfono vibró.

Era un mensaje de Thomas.

«Cariño, mis padres acaban de llamarme. Dicen que olvidaron algo muy importante en la habitación de invitados. No toques nada hasta que regrese».

Me quedé inmóvil.

Miré la libreta abierta sobre la cama y después la puerta de la habitación. Los pasos de Eleanor ya resonaban en el porche.

De repente, alguien golpeó la puerta principal con fuerza.

—¡Abre! —gritó mi suegra desde el otro lado—. Sé que has encontrado algo que no te pertenece.

La sangre se me heló.

¿Cómo podía saberlo si ni siquiera le había dicho que estaba limpiando la habitación?

Guardé rápidamente la libreta en el sobre y lo escondí detrás de mi espalda. Antes de que pudiera responder, Eleanor añadió unas palabras que destruyeron todas mis certezas:

—Escúchame bien. Si Thomas descubre lo que hay ahí dentro, perderá mucho más que su casa.

Y justo entonces, mi teléfono volvió a vibrar.

Esta vez era una llamada de un número desconocido.

Contesté en voz baja.

—¿Hola?

Al otro lado, una mujer habló apresuradamente:

—¿Es usted la esposa de Thomas? Me llamo Patricia. Trabajé con su suegro hace muchos años. Si ha encontrado los documentos que Eleanor escondió, no le entregue nada. Hay algo que su familia lleva décadas intentando ocultar.

Hizo una pausa y después pronunció una frase que me dejó sin aliento:

—La casa en la que usted vive podría no pertenecer legalmente a su esposo.

Disclaimer: This story is fictional and created for entertainment purposes only. Any names, characters, places, or events are fictitious or used fictitiously. No real person or organization is intended to be portrayed.

Related Articles