Capítulo 5: La última promesa de Lucas y la caída de quienes nos traicionaron – News

Capítulo 5: La última promesa de Lucas y la caída de quienes nos traicionaron

Capítulo 5: La última promesa de Lucas y la caída de quienes nos traicionaron

Capítulo 5: La última promesa de Lucas y la caída de quienes nos traicionaron

No pude dejar de mirar la fotografía.

Mi tío Robert.

El hermano de mi madre. El hombre que me había llevado de pequeña al parque, que había asistido a mi boda y que me había abrazado durante el funeral de Lucas.

¿Cómo podía estar involucrado?

—Samantha, necesito saber qué hizo mi tío aquella noche.

La abogada abrió el archivo que los investigadores habían enviado.

—La policía recuperó una grabación de una cámara de seguridad situada cerca del lugar del accidente. También encontraron un archivo de audio en el teléfono de Lucas.

Me entregó unos auriculares.

La voz de mi marido apareció inmediatamente.

—Si estás escuchando esto, significa que no he conseguido resolver el problema a tiempo. Courtney y Richard están intentando quedarse con el dinero de nuestra familia. Pero hay alguien más ayudándolos. Robert.

Sentí que se me llenaban los ojos de lágrimas.

Lucas continuó:

—Victoria no sabe nada porque no quiero que viva con miedo durante el embarazo. He descubierto que Robert está proporcionando información sobre nuestras cuentas y nuestros movimientos. Confío en que Samantha pueda protegerla si algo me sucede.

La grabación se interrumpió unos segundos.

Después escuché sus últimas palabras:

—Mi hijo debe crecer sabiendo que su padre lo amó antes incluso de conocerlo. Y Victoria debe saber que la casa, el dinero y todo lo que construimos juntos le pertenecen. No permitiré que nadie le quite su futuro.

Me quité los auriculares.

Lloré en silencio.

Lucas había sabido que existía un peligro, pero nunca imaginé que estuviera tan cerca de nosotros.

—¿Qué ha pasado con Robert? —pregunté.

Samantha recibió una llamada y escuchó atentamente.

—Lo han localizado. Está siendo interrogado.

Dos días después, los investigadores reunieron suficientes pruebas para actuar contra los responsables.

Richard Coleman había participado en varias operaciones financieras fraudulentas junto a Courtney. Los documentos demostraban que habían utilizado información personal de mi familia para intentar obtener préstamos y controlar nuestros bienes.

También encontraron mensajes entre Courtney y Robert.

En ellos discutían cómo conseguir que Lucas dejara de investigar las transferencias.

Uno de los mensajes de Courtney decía:

«Si Lucas sigue haciendo preguntas, perderemos todo. Necesitamos resolverlo antes de que entregue las pruebas».

Robert había respondido:

«Yo me encargaré de que no pueda perjudicarnos».

Aquellas palabras fueron suficientes para que los investigadores ampliaran la investigación sobre su participación en lo ocurrido la noche del accidente.

Mi tío terminó reconociendo que había proporcionado información confidencial a Courtney y Richard. También admitió que había estado cerca del lugar del accidente, aunque todavía tendría que responder ante las autoridades por los hechos que se investigaban.

Charles, por su parte, decidió colaborar y entregar los documentos que había encontrado entre las pertenencias de su esposa.

Courtney fue localizada días después en un hotel de Albany.

Cuando los investigadores la encontraron, todavía llevaba consigo una carpeta con documentos financieros y una copia de la escritura de nuestra casa.

Su plan había terminado.

Tres semanas después del nacimiento de Noah, recibí una visita inesperada.

Mi padre estaba en la entrada de mi casa.

Esta vez no tenía una sonrisa arrogante ni una carpeta con documentos.

Parecía mucho más viejo.

—Victoria, ¿puedo hablar contigo?

Miré a Samantha, que estaba conmigo revisando los últimos documentos legales.

Ella asintió.

Lo dejé entrar, pero mantuve a Noah en mis brazos.

Charles miró a su nieto y comenzó a llorar.

—Es precioso. Se parece mucho a Lucas.

No respondí.

—Sé que no merezco que me perdones. Lo que hice fue imperdonable. Pero quiero pedirte perdón por haberte tratado de esa manera.

Lo observé durante unos segundos.

—Papá, cuando me arrastraste fuera de esta casa, yo estaba embarazada, asustada y acababa de perder a mi marido. No pensaste en mí. Ni siquiera pensaste en tu nieto.

—Lo sé.

—No voy a fingir que nada ocurrió. Si algún día quieres formar parte de la vida de Noah, tendrás que demostrar que eres una persona en quien podemos confiar.

Charles asintió lentamente.

No intentó abrazarme ni exigió una segunda oportunidad.

Simplemente dejó una pequeña caja sobre la mesa.

Dentro había una fotografía de Lucas sosteniendo una ecografía.

En la parte posterior, mi marido había escrito:

«Para nuestro pequeño Noah. Papá ya te quiere».

Volví a llorar.

Mi padre se marchó sin decir nada más.

Los meses siguientes fueron difíciles, pero finalmente recuperé la tranquilidad.

La vivienda quedó protegida legalmente y las operaciones fraudulentas fueron objeto de las reclamaciones correspondientes. Las investigaciones continuaron y los responsables tuvieron que afrontar las consecuencias de sus actos.

Samantha también me entregó el último documento que Lucas había dejado preparado.

Era una carta personal.

La abrí una noche, cuando Noah dormía tranquilamente en su cuna.

«Mi amor:

Si estás leyendo esto, probablemente no estoy a tu lado para conocer a nuestro hijo.

Quiero que sepas que nunca me arrepentí de incluirte en la escritura de nuestra casa. No era un regalo ni una obligación. Era mi manera de decirte que construimos este hogar juntos y que siempre serás su dueña.

No permitas que nadie te haga sentir débil por necesitar ayuda. Eres mucho más fuerte de lo que imaginas.

Cuida de nuestro pequeño. Cuéntale historias sobre nosotros. Y, sobre todo, vuelve a ser feliz algún día.

Te amo.

Lucas».

Apreté la carta contra mi pecho.

Durante mucho tiempo había pensado que perder a Lucas significaba perderlo todo.

Pero allí estaba Noah, respirando tranquilamente en su cuna, recordándome que todavía tenía motivos para seguir adelante.

Me acerqué a él y le acaricié suavemente la mejilla.

—Tu padre nos dejó algo mucho más importante que una casa o una cuenta bancaria, cariño. Nos dejó la oportunidad de empezar de nuevo.

Miré por la ventana hacia el jardín donde Lucas y yo habíamos imaginado criar a nuestro hijo.

La vida no sería como la habíamos planeado.

Pero sería nuestra.

Y nadie volvería a arrebatárnosla.

Porque mi padre pensó que, después de la muerte de Lucas, yo sería una mujer indefensa a la que podría quitarle su hogar. Courtney creyó que podía quedarse con nuestro patrimonio. Y quienes conspiraron contra mi marido pensaron que su muerte borraría todas las pruebas.

Se equivocaron.

Lucas había dejado todo preparado para protegernos.

Y yo, la mujer a la que habían arrastrado fuera de su propia casa mientras estaba embarazada, terminé recuperando mi hogar, defendiendo el futuro de mi hijo y llevando a los responsables ante la justicia.

Aquella fue la última promesa que Lucas me hizo.

Y me aseguré de cumplirla.

FIN.

Disclaimer: This story is fictional and created for entertainment purposes only. Any names, characters, places, or events are fictitious or used fictitiously. No real person or organization is intended to be portrayed.

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