Capítulo 3: ¿Ethan? – News

Capítulo 3: ¿Ethan?

Capítulo 3: ¿Ethan?

Capítulo 3: ¿Ethan?

—¿Ethan? —repetí.

Mi hijo lloraba. En medio del aeropuerto. Delante de todos.

—No… no sabía que era droga —susurró—. Lo juro, mamá.

—¿Qué sabías? —preguntó Daniel.

—Me dijo… —tragó saliva— …me dijo que sería algo pequeño. Un susto. Algo en tu maleta para que… para que te asustaras y firmaras el poder. Dijo que te soltarían en unas horas.

—¿Y no me avisaste? —dije.

—Tenía miedo —susurró—. De ella. De todo.

—¿De tu esposa? —dije—. ¿Más que de tu madre?

—No… yo… —Se tapó la cara—. Lo siento. Lo siento.

Daniel me miró.

—Margaret —dijo—. Su hijo sabía de un plan y no lo denunció. Eso tiene consecuencias.

—Lo sé —dije—. Mi hijo va a contar la verdad. Toda. Y va a afrontar las consecuencias. Como todos.

—¿Mamá? —dijo Ethan.

—La verdad, Ethan —dije—. Ahora.

Nos sentamos en una sala del aeropuerto. Ethan habló durante una hora.

Brittany llevaba meses presionándolo. “Tu madre está mayor.” “La casa se va a perder.” “Si la quieres, haz que firme.” Al principio, él se negaba. Luego, ella lloraba. Luego, gritaba. Luego, lo amenazaba con irse.

—Me dijo que tú no me querías —susurró—. Que preferías la casa a mí.

—¿Y la creíste? —dije.

—Un poco —admitió—. Un poco sí.

—¿Ethan? —Le tomé la mano—. Nunca preferí nada a ti. Ni la casa. Ni nada.

—¿Entonces por qué no me la diste? ¿La casa?

—Porque no era tuya para pedir —dije—. Y porque… —dudé— …porque tenía miedo de que si te lo daba todo, no te quedara nada por ganar.

—¿Y ahora? —preguntó—. ¿Qué me queda?

—La verdad —dije—. Empieza por ahí.

—¿Quién era el del teléfono? —preguntó Daniel—. ¿El de “avisad a seguridad”?

—Su primo —dijo Ethan—. Kyle. Él… él consiguió la droga.

—¿Kyle? —dijo Daniel, tomando notas—. ¿Apellido?

—No lo sé. Solo Kyle.

—Lo encontraremos —dijo Daniel.

Brittany, en el interrogatorio, intentó negociar. Ofreció a Kyle a cambio de clemencia. Daniel me lo contó después.

—Va a cantar —dijo—. Todo.

—¿Y Ethan? —pregunté.

—Si coopera… —dudó— …podemos reducirlo. Testigo colaborador. Pero Margaret… tiene que entender que su hijo no es inocente.

—Lo sé —dije—. Soy investigadora. No madre ciega. Bueno… —dudé— …un poco ciega. Pero no del todo.

Aquella noche, en mi casa —sola, por fin—, Daniel me llamó.

—Margaret —dijo—. Revisamos el teléfono de Brittany.

—¿Y?

—Hay mensajes. De hace tres meses.

—¿Sobre qué?

—No solo planeaba lo del aeropuerto —dijo—. Había algo más.

—¿Qué más?

—Un accidente —dijo—. Con tu coche.

Disclaimer: This story is fictional and created for entertainment purposes only. Any names, characters, places, or events are fictitious or used fictitiously. No real person or organization is intended to be portrayed.

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