Capítulo 2: Hasta Navidad – News

Capítulo 2: Hasta Navidad

Capítulo 2: Hasta Navidad

Capítulo 2: Hasta Navidad

—¿Ya le habías dicho que podía quedarse? —repetí.

—Sí —dijo Daniel.

—¿Cuándo? —pregunté.

—Hace dos semanas —dijo.

—¿Y no me lo dijiste porque…? —dije.

—Porque sabía que te sentaría mal —dijo.

—¿Mal? —dije—. ¿Decidir sobre MI casa a mis espaldas me sienta mal? ¿En serio?

—Laura —dijo Natalie—. Yo no… Daniel me dijo que tú estabas de acuerdo.

—¿Sabías que yo no lo sabía? —pregunté.

—Yo… —dudó—. Daniel dijo que te lo diría él.

—¿Y no te pareció raro que en dos semanas no me lo dijera? —dije.

—No pensé… —dijo.

—No pensaste —dije—. O no quisiste pensar.

—¿Ethan? —dije, arrodillándome—. ¿Hiciste bien en decirlo?

—¿Sí? —dijo, asustado.

—Sí, mi amor —dije—. Siempre di la verdad. ¿Vale?

—Vale —dijo.

—¿El acuerdo? —dije, poniéndome de pie—. Se acabó.

—¿Qué acuerdo? —dijo Natalie.

—El de Navidad —dije—. No existe. ¿Te quedas hasta el domingo. Como habíamos dicho. Ni un día más.

—¿El domingo? —dijo—. ¡Pero son cuatro días!

—Cuatro días —dije.

—¡Laura! —dijo—. ¡Los niños!

—Los niños no tienen la culpa —dije—. Tú sí.

—¡Siempre fuiste así! —dijo—. ¡Tan…!

—¿Tan qué? —dije—. Dilo.

—Tan fría —dijo.

—¿Fría? —dije—. ¿Cuarenta días cocinando, lavando, pagando? ¿Eso es fría?

—¡No es eso! —dijo.

—¿Qué es, Natalie? —dije.

—No… —se fue a su cuarto—. ¡Ya lo verás!

—¿Daniel? —dije—. ¿Y tú y yo? Vamos a hablar. Sin Natalie.

Aquella noche, en nuestro dormitorio.

—¿Por qué? —pregunté.

—Porque es mi hermana —dijo.

—¿Y yo? —dije—. ¿Qué soy?

—Mi esposa —dijo.

—¿Y por qué tu hermana decide sobre nuestra casa y tu esposa no? —pregunté.

—No decide —dijo—. Yo decidí.

—¿Peor! —dije—. ¿Decidiste por mí?

—Pensé que… —dijo.

—¿Qué pensaste, Daniel? —dije—. Dime. ¿Qué pensaste?

—Que te enojarías —dijo—. Y que si te lo decía… dirías que no.

—¿Y tenías razón? —dije.

—Sí —admitió.

—¿Ves? —dije—. Lo sabías. Y lo hiciste igual.

—Es mi hermana —repitió.

—Y yo soy tu esposa —dije—. ¿Cuándo fue la última vez que me elegiste a mí?

—No… —dijo.

—¿Cuándo, Daniel? —insistí.

No contestó.

—El domingo se van —dije—. ¿Me ayudas? ¿O también eso lo decides sin mí?

—Te ayudo —dijo.

—¿Seguro? —dije.

—Seguro —dijo.

A la mañana siguiente, Paige me esperaba en la cocina. Ocho años. Con los ojos rojos.

—¿Tía Laura? —dijo—. ¿Por qué nos echas?

—¿Qué? —dije.

—Mamá dijo que nos echas porque no nos quieres —dijo.

Disclaimer: This story is fictional and created for entertainment purposes only. Any names, characters, places, or events are fictitious or used fictitiously. No real person or organization is intended to be portrayed.

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