CAPÍTULO 3 — El cuarto nombre – News

CAPÍTULO 3 — El cuarto nombre

CAPÍTULO 3 — El cuarto nombre

CAPÍTULO 3 — El cuarto nombre

—Fue Daniel.

El nombre quedó suspendido entre nosotros.

Daniel era mi mejor amigo.

Había sido padrino en nuestra boda. Había estado en nuestra casa innumerables veces. Conocía nuestros problemas, nuestras rutinas y hasta el código de la puerta del garaje.

Lo miré sin poder reaccionar.

—¿Daniel?

Lauren empezó a llorar.

—No quería que ocurriera.

—Pero ocurrió.

—Sí.

Me levanté lentamente.

—¿Cuándo?

Lauren se secó las lágrimas.

—Después de la fiesta. Cuando los otros tres se fueron.

Sentí que algo dentro de mí se rompía.

—¿Y él te dejó embarazada?

—No lo sé.

Aquella respuesta me hizo detenerme.

—¿No lo sabes?

—No.

Entonces comprendí por qué había intentado convencerme de que el bebé era mío.

No tenía certeza.

Solo necesitaba que yo creyera en una versión conveniente.

—¿Daniel sabe que estás embarazada?

Lauren negó con la cabeza.

—No.

—¿Le dijiste algo?

—No.

Mi teléfono volvió a vibrar.

El mismo hombre había enviado otro mensaje.

Esta vez había adjuntado una fotografía.

Era una captura de una conversación entre Lauren y Daniel.

La fecha correspondía a la mañana siguiente de aquella noche.

El mensaje de Lauren decía:

«Necesito que nadie sepa que estuviste conmigo después de que ellos se fueron.»

Daniel había respondido:

«Te lo prometí. Pero si estás embarazada, tenemos que hablar.»

Miré la pantalla durante varios segundos.

Lauren se acercó.

—No quería destruir nuestra familia.

—Lauren, tú ya habías destruido la confianza entre nosotros.

Ella se quedó callada.

Entonces tomé una decisión.

—Voy a hacerme una prueba de paternidad cuando sea médicamente posible.

—¿Y si el bebé es tuyo?

La pregunta me dolió.

—Entonces asumiré la responsabilidad que me corresponda.

—¿Y si no?

La miré.

—Entonces también asumiré la responsabilidad de no criar a un niño dentro de una mentira.

Lauren rompió a llorar.

No sentí satisfacción.

Solo cansancio.

Ese mismo día salí de casa y me quedé temporalmente con mi hermano.

Antes de irme, Lauren me detuvo en la puerta.

—Hay algo más que tienes que saber.

Me giré.

—¿Qué?

—Daniel no fue el único que sabía lo ocurrido.

Mi expresión cambió.

—¿Quién más?

Lauren dudó.

—Mi hermana.

Eso no tenía sentido.

—¿Por qué lo sabe?

—Porque fue ella quien me consiguió la prueba de embarazo.

Sentí un escalofrío.

—¿Cuándo?

—Hace tres semanas.

Me quedé inmóvil.

La prueba que Lauren había presentado aquella mañana no tenía tres semanas.

Era reciente.

—¿Cuándo te hiciste esta prueba?

Lauren bajó la mirada.

—Ayer.

Entonces todo volvió a encajar de una manera diferente.

No estaba simplemente intentando demostrar que el bebé era mío.

Estaba intentando crear una historia antes de que yo descubriera la verdad.

Aquella noche, mientras estaba en casa de mi hermano, recibí una llamada de Daniel.

No contesté.

Dejó un mensaje de voz.

Su voz sonaba rota.

—Necesitamos hablar.

Lo borré sin terminarlo.

Un minuto después llegó otro mensaje.

«No soy el padre.»

Me quedé mirando esas tres palabras.

Luego apareció una segunda línea:

«Y Lauren lo sabe.»

Mi corazón comenzó a latir con fuerza.

Porque si Daniel no era el padre, y los tres hombres tampoco podían ser descartados únicamente por lo que Lauren había afirmado, entonces quedaba una posibilidad que nadie había considerado.

Abrí el primer mensaje que había recibido aquella mañana.

Lo leí otra vez.

Y finalmente entendí por qué aquel desconocido había decidido ponerse en contacto conmigo.

No quería destruir mi matrimonio.

Quería advertirme de algo mucho más grave.

La última frase de su mensaje decía:

«Antes de que decidas quién es el padre, averigua quién organizó aquella noche.»

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Disclaimer: This story is fictional and created for entertainment purposes only. Any names, characters, places, or events are fictitious or used fictitiously. No real person or organization is intended to be portrayed.

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