Capítulo 4: A las 2:17 – News

Capítulo 4: A las 2:17

Capítulo 4: A las 2:17

Capítulo 4: A las 2:17

—¿Me odias? —repitió Chelsea.

—No —dije—. Pero no nos conocemos.

—¿Podemos…? —dijo.

—¿Podemos qué? —pregunté.

—Conocernos —dijo.

—¿Ahora? —dije—. ¿En la nieve?

—Ahora —dijo.

—¿El BMW? —pregunté—. ¿Cuándo supiste que era un leasing?

—En enero —dijo—. Vi los papeles.

—¿Y lo aceptaste? —dije.

—¿Qué iba a hacer? —dijo—. ¿Devolverlo? ¿Delante de todos?

—¿Delante de quién? —dije.

—De mis seguidores —admitió—. De todos.

—¿Tu imagen? —dije.

—Todo es imagen —dijo—. Las fotos. La cabaña. El coche. Todo.

—¿Y tú? —pregunté—. ¿Quién eres tú sin todo eso?

—No lo sé —dijo.

—¿Te reíste? —dije—. ¿Con la hucha? Te reíste.

—Lo siento —dijo—. Me reí. Lo siento.

—¿Por qué? —pregunté.

—Porque si me reía —dijo—, no tenía que pensar.

—¿Pensar qué? —dije.

—Que a ti te daban dos dólares —dijo—. Y a mí, sesenta mil en deuda.

—¿Crees que te quieren más? —pregunté.

—¿Más? —dijo—. Me quieren cuando brillo. El día que no brille…

—¿Qué? —dije.

—No lo sé —dijo—. Y me da miedo.

—Tú te fuiste a las 2:17 —dijo—. Yo no puedo irme. Ni a las 2:17 ni nunca.

—¿Por qué no? —dije.

—Porque no tengo nada mío —dijo—. Ni el coche. Ni la cabaña. Ni… ni mi vida.

—¿Y yo? —dije.

—Tú tienes tu coche —dijo—. Tu trabajo. Tu amiga. Tu vida.

—¿Y quieres la tuya? —pregunté.

—Quiero —dijo—. Pero no sé cómo.

—¿Papá puede pagar el leasing? —pregunté.

—No —dijo—. Está atrasado.

—¿Y entonces? —dije.

—Lo van a devolver —dijo—. O se lo van a quitar.

—¿Y tú? —dije.

—Yo voy a estar sin coche —dijo—. Y sin imagen.

—Y con una hermana —dije.

—¿Contigo? —dijo.

—Conmigo —dije—. Si quieres.

—¿Hablamos? —preguntó—. ¿Como hermanas? ¿Sin papá ni mamá en medio?

—Hablamos —dije.

Volví a San Francisco. Con Mónica.

—¿Qué pasó? —preguntó.

—Hablé con mi hermana —dije—. Por primera vez.

Tres semanas después, llamó mi madre.

—¿Iris? —dijo—. ¿Puedes venir?

—¿Qué pasó? —pregunté.

—Tu padre —dijo—. El BMW. Lo devolvieron.

—¿Y? —dije.

—Y tu padre está… —dudó.

—¿Está qué? —dije.

—En el hospital —dijo—. Un susto. Del corazón.

Disclaimer: This story is fictional and created for entertainment purposes only. Any names, characters, places, or events are fictitious or used fictitiously. No real person or organization is intended to be portrayed.

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